Un sector estratégico para la competitividad

Con cerca de cincuenta años en operación, el sector nuclear español es uno de los más experimentados del mundo. EN LA ACTUALIDAD, su contribución a la red de distribución eléctrica resulta estratégica.

Se trata de una industria generadora de empleo estable, comprometida con la calidad y la seguridad de la operación, cuya actividad se halla regulada y supervisada de forma estricta por el Consejo de Seguridad Nuclear, dependiente del Congreso de los Diputados.

España cuenta con diez instalaciones nucleares en la península, de las cuales seis corresponden a centrales nucleares –Almaraz, Ascó, Cofrentes, Garoña Trillo y Vandellós II- , con un total de siete reactores en operación. Pero el sector no solo cubre la operación, sino toda la cadena de valor de la actividad: desde el diseño y construcción de instalaciones a la fabricación del combustible, la ingeniería de operación y mantenimiento, suministro de equipos y componentes, industria auxiliar, gestión de combustible, desmantelamiento de instalaciones y almacenamiento de residuos radiactivos.

Gracias a su competitividad y a la seguridad del suministro –su coeficiente de utilización es superior al 96%- , la energía nuclear es la principal fuente de abastecimiento en España. De esta manera, con alrededor de un 7% de la potencia eléctrica instalada es la que cubre un porcentaje más alto de la demanda, un 20% del total, según datos de Red Eléctrica de España. Este liderazgo en el mercado actúa además como un moderador del precio de la electricidad. Mientras en otros sistemas de generación fósil el precio del combustible oscila entre un 50% y un 70%, el uranio de una central nuclear mantiene un precio estable y solo representa el 15% de los costes totales.

POTENCIA INSTALADA EN ESPAÑA
EN 2016

100.088 MW

COBERTURA DE LA DEMANDA ELÉCTRICA
AÑO 2016

“La energía nuclear es la principal fuente de abastecimiento eléctrico en España”

Tecnología contra el cambio climático

Los expertos exigen medidas urgentes para frenar los efectos del calentamiento global, y la energía nuclear, libre de emisiones de efecto invernadero, está llamada en los próximos años a garantizar el aporte necesario para satisfacer el aumento de la demanda de crecimiento y desarrollo en todo el mundo. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) calcula que en 2050 el 80% de la electricidad global deberá producirse con tecnología de baja emisión de carbono (en comparación con el 30% actual) para contener sus efectos.

Según reconoce el organismo, el ciclo vital de las emisiones de gases de efecto invernadero por kilovatio-hora de las centrales nucleares son dos órdenes de magnitud menores que las de la generación eléctrica con combustibles fósiles, y son comparables con la mayoría de las renovables.