Ahorro energético

Un consumo responsable nos beneficia a todos. Y conseguirlo es tan sencillo como adoptar unos hábitos fáciles y seguir algunos sencillos consejos.

  • Utiliza bombillas de bajo consumo y reducirás hasta en un 80% el consumo de electricidad.
  • Apaga las luces cuando no las necesites.
  • Coloca láminas adhesivas de plástico en los marcos de las ventanas para evitar las pérdidas de calor.
  • Haz buen uso de toldos, persianas, cortinas y ventanas. Si cierras las persianas y corres las cortinas por la noche evitarás importantes pérdidas de calor en invierno. Y en verano, instalando un toldo o cerrando las persianas lograrás reducir el calentamiento de la vivienda.
  • Al encender el aire acondicionado, no ajustes el termostato a una temperatura más baja de lo normal. No enfriarás antes, pero sí consumirás más energía.
  • No abuses de la temperatura del aire acondicionado porque cada grado más frío supone entre un 3% y un 5% más de consumo de energía.
  • Purga los radiadores cada año para sacar el aire del interior y facilitar así la transmisión de calor.
  • Una temperatura de 20/21º en invierno es suficiente para mantener el confort en una vivienda.
  • Desenchufa el cargador del móvil cuando no lo estés usando. Si el cargador está siempre enchufado, se desperdicia el 95% de la energía necesaria para cargar el teléfono.
  • Desconecta completamente los aparatos eléctricos cuando no vayan a ser utilizados.Recuerda que los que se quedan en stand by (con el piloto rojo encendido), siguen consumiendo energía.
  • A la hora de comprar un electrodoméstico, elige uno que tenga etiqueta energética de clase A. Un aparato de clase A+ llega a consumir un 70% menos de energía que otro de clase G. No elijas aparatos más grandes y potentes de lo que realmente necesitas, estarás malgastando dinero y energía.
  • Procura que la parte trasera del frigorífico esté limpia (si está sucia puede incrementar el consumo un 15%).
  • Utiliza los programas cortos o económicos si necesitas usar el lavavajillas a media carga.
  • Procura utilizar el microondas en lugar del horno; el uso del primero en lugar del segundo puede suponer ahorros entre un 50% y un 60%.
  • Al usar la lavadora, trata de lavar con programas de baja temperatura ya que gran parte de la energía que consume la emplea para calentar el agua (un lavado a 90 ºC consume casi el doble de energía que a 60 ºC).
  • En el frigorífico, ajusta el termostato para mantener una temperatura de 6ºC en el compartimento de refrigeración y de -18ºC en el de congelación. Cada grado que reduzcas la temperatura, aumentará, innecesariamente, un 5% el consumo de energía.

Más información en http://twenergy.com