Siguiendo el rastro de los dips

Cuenta la leyenda que hace muchos años vivían en el término municipal de Pratdip, también conocido como Prat, los dips, unos seres diabólicos y misteriosos, mitad perro, mitad vampiro, que tenían a sus habitantes atemorizados. Aunque se cree que nadie los llegó a ver jamás y que se trata solo de una historia antigua, hay quien asegura que tenían unos ojos feroces que brillaban en la oscuridad y que deambulaban por las calles en busca de animales a los que chupar la sangre.

Mito o realidad, estos animales forman parte de la historia de Pratdip desde hace muchos años. Las primeras representaciones del dip datan de los años 1602 y 1730 y se hallan en el retablo de Santa Marina. En este último, sobre un fondo dorado se recortaba el relieve negro del dip, con la cola levantada y una lengua rojiza y amenazadora que salía de la boca, otorgándole un aspecto diabólico. En el año 1700, además, la figura del dip se incorporó al sello municipal.

Aunque la desaparición del dip se sitúa en algún momento del siglo XIX, este ser mitológico continua muy presente en el municipio. Hoy en día no sólo sigue siendo el emblema de su escudo y quién da nombre al municipio, sino que se ha convertido en el epicentro de la actividad turística de Pratdip, presentándose como una propuesta lúdica diferente que despierta la curiosidad de todo aquel que se acerca hasta esta colina de la Serra de Llaberia.

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La oficina de turismo del Ayuntamiento de Pratdip inició en 2010, en colaboración con ANAV, un proyecto de promoción turística con el objetivo de mostrar los rincones del municipio de una forma original y atractiva con el dip como eje central de esta ruta. La iniciativa consiste en distribuir pequeñas representaciones del dip por el casco antiguo de manera que, con ayuda de un tríptico, los visitantes pueden ir encontrándolas a la vez que descubren Pratdip.

Las figuras que los visitantes deben encontrar están hechas de hierro. Son siluetas diseñadas a partir de distintas razas de perro y lobo y presentan diferentes posturas según las localizaciones. De esta manera, la Oficina de Turismo ha querido aprovechar todas las imágenes del dip que ya existían en el pueblo para incluirlas en el recorrido, como es el caso del monumento al dip que hay en la entrada del municipio o los dips del Centre d’Informació de la Serra de Llaberia.

Dónde se esconden

Los dips pueden estar escondidos en cualquier rincón del municipio. Buscarlos es toda una aventura y una forma muy amena de descubrir el encanto de Pratdip. La ubicación de las figuras no responde al azar, sino que se encuentran en los lugares más representativos del pueblo.

El recorrido empieza en la entrada del término municipal, donde el monumento del dip da la bienvenida a los visitantes. Otro de los escondites del dip se halla en uno de los lugares de interés más emblemáticos: el castillo. Situado en el punto más alto del término municipal, el castillo fue un punto estratégico de defensa durante las guerras carlinas. A día de hoy se conservan dos de las torres y parte de la muralla medieval. Una de estas torres, la del Capet, con el arco del portal, se utilizó como prisión durante algún tiempo.

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Para continuar la ruta, hay que dirigirse a la iglesia parroquial. Los cronistas aseguran que en el altar barroco de Santa Marina que se quemó durante la Guerra Civil existían dos representaciones del dip. En el retablo renacentista anterior a este, recuperado en 2003 e instalado en la iglesia, también pueden verse dos perros negros. Y así, el recorrido continúa hasta encontrar las 10 figuras que hay repartidas por el núcleo.

El proyecto del dip ha tenido un gran éxito, tanto entre los visitantes como entre la población local. Por este motivo, la Oficina de Turismo ha elaborado un dosier educativo donde los estudiantes trabajan la figura del dip.

Continuidad del proyecto

ANAV y el Ayuntamiento de Pratdip complementarán este proyecto con el lanzamiento de una aplicación vía web que refuerce la importancia de la figura del dip y que, a su vez, lo presente y vincule con otros elementos de interés patrimonial. Mediante este elemento se pretende dinamizar y generar interactividad entre los visitantes y Pratdip y su entorno antes, durante y después de la visita.

Las tres acciones concretas de esta actuación son el diseño de un juego interactivo muy ligado a la primera fase del proyecto (de búsqueda de dips por el municipio), el diseño en tres dimensiones de un dip en el Castillo y un concurso on-line para que todos puedan colgar sus fotografías con los dips y, por último, un concurso sobre imágenes de los dips.

“Las Historias Naturales” de Joan Perucho

El dip de Pratdip inspiró al poeta y novelista Joan Perucho (Barcelona, 1920-2003) en una de sus obras más conocidas: “Las Historias Naturales” (1960), tal y como puede apreciarse en el siguiente extracto:

“…La figura avanzó hacia la cama, como si se deslizara, muy lentamente. Pasó delante del espejo, que, como era de esperar, no reflejó su imagen. De repente, la claridad de la luna bañó la faz cadavérica del vampiro…”.

Aunque la novela es de 1960, el éxito le llegó en la década de los 80 con su reedición y posterior traducción a más de 15 idiomas. El personaje central de dicha novela es Antonio de Montpalau, un naturalista liberal, a través del cual la leyenda del vampirismo adquiere forma en una aventura con toques de humor.