Sistemas de seguridad

Debido a la naturaleza radiológica de algunas de las fases que tienen lugar en su proceso productivo, las centrales nucleares se diseñan bajo el concepto de seguridad a ultranza. La seguridad de las personas y del medio ambiente representa la máxima prioridad en estas instalaciones y con objeto de garantizarla se establecen una serie de barreras de protección y minuciosos sistemas de control, incluidos tanto en el diseño y la construcción de las plantas como en la operación de las mismas.

Las centrales nucleares cuantifican la seguridad por normativa en un Análisis Probabilístico de Seguridad (APS), tanto en el caso de Ascó como el de Vandellós II. Los resultados que se derivan de la aplicación del APS son muy superiores a lo que exige dicha normativa.

Así mismo, la elección de los emplazamientos de las centrales nucleares de Ascó y Vandellós II está avalada por un amplio y detallado estudio técnico en el que se analizaron las características ecológicas, geológicas y meteorológicas del entorno, así como las características y actividades socioeconómicas y demográficas de la zona en que se ubican. Todo ello permite garantizar la seguridad de la instalación en relación con su entorno, en todos sus aspectos.

La seguridad de una central nuclear está basada en tres aspectos: la seguridad intrínseca, la seguridad operativa y la seguridad reglamentaria, que juntas forman el concepto de “defensa en profundidad”, tal como se expone en el esquema adjunto.

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